lunes, 16 de abril de 2012

SUBVENCIONES BONIFICACIONES Y DEMÁS…..

Lunes, 16 de Abril de 2012

SUBVENCIONES BONIFICACIONES Y DEMÁS…..

En nuestro país existen numerosas excepciones a lo que es el precio de un determinado bien o servicio público o pseudopúblico. Así, el precio que una persona paga por un bien o servicio público, puede depender de muchas cosas: del lugar de residencia, de la edad, del número de hijos, del género, de si estás así,……. En fin, un galimatías difícil de entender y más difícil de gestionar.
Pero lo anterior no es lo peor, lo más grave es la situación de injusticia que se produce, porque las mil excepciones hacen que la trampa sea más fácil y el control más difícil e inútil. Siempre he creído que la única razón para conseguir una bonificación, subvención o reducción en el precio debía de ser el nivel de renta/patrimonio.
Como es lógico, el nivel de renta/patrimonio tenía que tener en cuenta la unidad económica de convivencia, sus ingresos/patrimonio y el número de personas. Así, se establecería un baremo con diferentes tramos según la renta/patrimonio de esa unidad de convivencia económica. Se pueden establecer, pongamos 5 tramos.
Con esta información, que sería fácil de elaborar con los datos de la Agencia tributaria, se emitiría un carné personal con la indicación del tramo asignado, válido por un año. Así, una persona estaría en el tramo1, tramo2,….. Hasta tramo5.
Una vez puesto en marcha este carné, se utilizaría la información para calcular la subvención o reducción del precio que se le aplicara. Cualquier reducción, subvención o bonificación, se establecería siempre en función a ese sistema de baremación económica por tramos.
Un ejemplo, las tasas universitarias. Al estudiante con el tramo1 se le subvencionaria el 100% de la matrícula, al del tramo2 el 80%,…… al del tramo5 nada. Evidentemente en este ejemplo se tendría también en en cuenta los resultados académicos.
En las medicinas igual. Con independencia de si se está jubilado, si se tiene discapacidad,…… se aplicaría la misma reducción de precios según los tramos. En este caso se dejarían fuera aquellos tratamientos especiales que se considerasen por razones de salud pública.
Si extendemos este sistema todo sería más fácil. Además, la comprobación también sería sencilla, pudiendo dar acceso a diferentes prestadores de servicios, como pueden ser las farmacias, a la base de datos que relaciona a una persona con su tramo de renta/patrimonio. Se podría establecer sólo una base con el NIF y el tramo de renta/patrimonio asignado para respetar la identidad personal.
El problema de este sistema es que los datos económicos son siempre pasados. Por ejemplo, para el año 2013 se usarían datos del año 2011, que son los últimos disponibles. Ésta situación es cierto que causaría problemas, pues la realidad actual no se ajustaría a la utilizada para la clasificación, pero nada es perfecto y si en un año se sale perdiendo, porque se asigna un tramo superior al que correspondería, en otro puede pasar lo contrario. Además, en un año se suelen producir variaciones en la renta, pero no en el patrimonio.
Y hasta aquí he llegado. El resto lo piensan, si quieren ahcer el esfuerzo, claro.

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