Miércoles, 27 de Junio de 2012
LUCHA CONTRA EL FRAUDE FISCAL (VII)
Hace un par de días conocimos que más de 200000 españoles estaban como beneficiarios de las tarjetas de Sanidad de pensionistas, sin tener derecho a ello, porque estaban trabajando. Con esta acción conseguían que los medicamentos fuesen gratuitos, al estar asociados a una tarjeta de pensionista. Por tanto 200000 ESTAFADORES ¡queda claro! A ver si les sancionan, pongamos con 1000 euros de multa fija y 10 veces lo defraudado.
Si queremos llegar a alguna parte, o salir de ésta, si es que aún se puede, tenemos que solucionar sí, o sí, tres cosas: la pésima gestión política/pública; la enorme desigualdad entre los ciudadanos, bajo cualquier motivo, edad, localización,….. A excepción de la renta; y, el fraude fiscal masivo y generalizado.
El fraude fiscal del ejemplo de hoy es muestra de la incapacidad de la Administración para llevar a cabo sus funciones de control. Al igual que la polémica amnistía fiscal, que no es más que el resultado de la incapacidad de las autoridades de sacar a flote a los delincuentes fiscales.
El control es posible, los medios tecnológicos de hoy en día, hacen que muchas cosas se puedan hacer y de forma casi automática, pero, para ello, es necesario disminuir las desigualdades y simplificar los procedimientos. El tema es que tengo la sospecha de que a mucha gente no le interesa, bien porque le permite dar regalitos, o bien porque saben que en ese marasmo pueden sacar beneficio a costa del resto.
PROPUESTA: que un medicamento tenga exactamente el mismo precio para cualquier persona, con indiferencia de su situación personal y en función únicamente del tipo de enfermedad a la que se destine el medicamento.
Así, por ejemplo, se establecería un precio bajo, por tanto muy subvencionado, para los medicamentos destinados a enfermedades crónicas, de larga duración o medicamentos para enfermedades graves de alto coste; un precio medio para las medicinas de uso puntual y precio medio y enfermedades medias; y, un precio alto, casi el total, o el total, para aquellos medicamentos destinados a enfermedades leves (que en muchas ocasiones se curan con el paso del tiempo, como gripe) y/o de uso muy puntual.
¿Qué les parece?
De esta forma, como todos los medicamentos tienen un precio se sería mucho más consciente de su valor y de su uso correcto y, como no hay diferencias entre unas personas y otras, pues no te molestarías a estar en una cartilla que no es la tuya o a pedirle al abuelo que te saque la medicina.
Si se dan cuenta el sistema sería más justo, porque la Sanidad Pública se ocuparía en mayor medida a mayor gravedad de la enfermedad, es decir, sería un sistema progresista o progresivo, que buscaría la igualdad de oportunidades de salud.
Se me viene a la cabeza, de que con la tontería de dar los medicamentos gratis a los parados sin prestación, se abre un nuevo agujero para el fraude, porque la gente empezará a trabajar y se le “olvidará” cambiar de tarjeta sanitaria. Esperemos que el control sea sistemático y permanente, aunque me temo que no será así…. ¿No sería más fácil proporcionar a toda persona unos ingresos mínimos, nunca dejarle sin recursos?
Y esto es todo, el resto lo piensan, si quieren, ya saben que son libres.
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