SÁBADO 30 DE JUNIO DE 2012
PLATILLOS DE UNA BALANZA ECONÓMICA
Vamos a explicar algunas cosas económicas, o más bien de sentido común, usando una balanza. En sus dos platillos vamos a colocar en el izquierdo lo “público” y en el derecho lo “privado”, por eso de ser tradicional en lo ideológico..... Y como supervisor de todo mi Teoría del sistema, que, como ya saben, es aquélla que integra los elementos y sabe que si actuamos en uno de ellos, esa acción tiene consecuencias en los demás y que las cosas son mucho más complejas y no hay varitas mágicas.
Una vez dibujada la herramienta, vamos a definir los ingredientes de cada platillo:
- Izquierda, público. Aquí está ABSOLUTAMENTE todo aquello que sea pagado por presupuestos públicos, sea material, inmaterial o gastos de personal. Es decir, los funcionarios, empleados públicos, obras de infraestructura, pensiones, prestaciones de desempleo, gasto en sanidad, en educación, en representación, etc. Pero también aquello que no parece público a simple vista, pero sí lo es, como asociaciones de vecinos, las mal llamadas Organizaciones No gubernamentales, los sindicatos, las asociaciones de cualquier tipo, los teatros públicos, las instituciones de discapacidad, empresas públicas, etc. Es decir, cualquier cosa cuyos fondos financieros salgan de un presupuesto público, directa o indirectamente, ¿de acuerdo? Se pueden hacer una idea, porque hay bastante.
- Derecha, privado. Aquí introducimos todo lo estrictamente privado, bares, empresas, comercios, restaurantes, sueldos de las personas que trabajan en empresas privadas, autónomos, etc. Este platillo parece que se ve más claro.
Si hemos introducido todo en nuestra balanza de precisión, no es difícil entender que entre ambos platillos debe de haber un equilibrio, ¿verdad?
Introduzco ahora el ingrediente de la política fiscal, la de los impuestos. Hago algunas aclaraciones, para que todos las tengamos claras, que me parece a mí que no nos hemos parado a pensar en ellas:
- Los impuestos, o los tributos, en un sentido más amplio, los pagan los dos platillos, tanto el público como el privado. Es así, porque los trabajadores públicos también pagan impuestos, aunque no se lo crean, las empresas públicas también (si tienen beneficios) y el sector privado se ve más claro que los paga.
- El dinero ni se crea ni se destruye, sólo cambia de manos. Esta afirmación, que no es verdad, sí tiene sentido y sirve como premisa para entender muchas cosas.
NOTA ACLARATORIA: para aquellos curiosos –seguro que alguno hay- que se ha quedado pensando en lo anterior hay una creación y destrucción de dinero en un país. Por un lado, el Banco Central puede imprimir o retirar billetes de la circulación; por otro, los bancos, o el sistema financiero en particular, crea o destruye dinero cuando da crédito o lo cobra y; por último, el mercado exterior puede aumentar el dinero de un país o reducirlo.
¿Preparados? Ya he hecho la presentación del juego y ahora vamos a jugar, a presentar el núcleo del pos.
¿Qué pensarían si les digo que todo el dinero público sale del sector privado? Es decir ¿qué pensarían si les cuento que todo lo que hay en el platillo de la izquierda procede del de la derecha?
(...)
¿Ya lo han pensado? O al menos ¿ya han dejado de insultarme?
Se lo explico, al que quiera seguir leyendo, claro, mediante dos incisos:
- Los impuestos que paga el platillo de la izquierda, el de lo público (salvo los beneficios de las empresas públicas), proceden del gasto público. Un ejemplo, los impuestos que paga un empleado público, por IRPF, por IVA, por IBI, por cualquier tributo, procede de los ingresos de su sueldo, que a su vez, procede de los impuestos ¡alehop! ¡Qué chulo! Por tanto los tributos o impuestos pagados por un empleado público, no deja de ser una forma “sutil” de pagarle menos; te lo doy y luego te lo quito.
- Dado el descubrimiento anterior, es fácil deducir que la masa de dinero que forma todos los tributos procede del platillo de la derecha (más los beneficios de las empresas públicas), algo así, como de la actividad privada.
(...)
Voy terminando, que hoy es denso. Quiero añadir una cosa más, pero importante, dirigida a todas aquellas personas que dicen que la solución es “SUBIR LOS IMPUESTOS A LOS DEMÁS”. Si subimos los impuestos, se producen dos cosas:
- El platillo de la derecha se reduce, pues pasan fondos de él al izquierdo. Está claro.
- El platillo de la izquierda sólo se incrementa por los fondos procedentes del de la derecha, es decir, los impuestos que pagan los de la izquierda no aumentan su dimensión. ¡Ostras! Lo que se produce es una reducción en el gasto, no una subida de impuestos, por lo ya explicado.
(...)
DEDUCCIÓN FINAL
Por lo expuesto, creo que queda muy claro que es necesario un equilibrio entre los dos platillos para progresar, para vivir mejor, en el que se combinen los servicios públicos con la actividad privada, en el que las dos se beneficien, porque es necesaria la actividad pública para que la privada funcione, no lo olvidemos.
En España en el año 2007 esa situación era más o menos equilibrada, la balanza estaba con la aguja vertical. En estos cuatro años y medio se han destruido casi cuatro millones de empleos privados, NINGUNO EN EL PÚBLICO. Los parados del sector privado han pasado al otro lado del platillo, a través de las prestaciones de desempleo o subsidios.
¿Adivinan lo que ha pasado? Pues eso, que la balanza está peligrosamente inclinada a la izquierda, casi a punto de hacer volcar el invento. Los que defienden que la solución es pagar más impuestos –preferiblemente los demás- deberían explicar sus efectos, al igual que los que defienden que la solución es más público. Si continuamos reduciendo el platillo de la derecha, acabaremos volcando irremediablemente y el sistema, el modelo se habrá destruido y cada uno que se las apañe como pueda.
El resto, que no es mucho, lo piensan ustedes, si quieren claro, que por algo son libres, hasta de no querer serlo.
P.S. con esta 50 entradas!!!!
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