jueves, 14 de abril de 2011

MÁS HISTORIA, PASADA Y FUTURA

¿tiene sentido la indemnización por despido?

--- Vale, después de calmarte, ahora piénsalo, al menos un poco.
¿cuál es el origen de la indemnización por despido? ¿cuál era su finalidad?
La indemnización por despido tuvo su origen muchas décadas atrás. En España, en tiempos de la dictadura, con un sistema económico particular, al igual que en lo político y social. En esse esquema, las relaciones laborales se conformaron desde un punto de vista “paternalista”, donde el trabajador podía, fácilmente, pasar toda su vida laboral en la misma empresa, con un cierto reconocimiento y respeto mutuo entre trabajador y empresario. Sí, ya sé que hay gente que no está de acuerdo con esta idea, pero cada uno que piense por sí mismo, que no repita, pero que lo piense antes.
En aquél sistema laboral, la indemnización por despido tenía la finalidad de proporcionar una seguridad económica a los trabajadores, en ese periodo que va desde que terminan un empleo hasta que encuentran otro. Una forma de proporcionarle estabilidad.
Bien. Pero eso era antes de la implantación del “estado del bienestar” conforme avanzaba la economía, el desarrollismo español, y la adopción de patrones sociales más europeos. Así, en 1970-71 se puso en marcha el sistema de prestaciones por desempleo.
Esta implantación tenia la finalidad de homologar las condiciones laborales y derechos de los trabajadores un poco más a las sociedades europeas –en la medida de nuestras posibilidades- y en ese plan, debía haber ido implementándose la reducción de la indemnización por despido a cargo de las empresas, porque se pasaba esa protección al Estado, previa cotización del empresario (cuota al INEM).
Pero no sucedió, por diversas razones, principalmente el cambio político, las turbulencias sociales de final de la década de los setenta, la crisis económica del petroleo y mil cosas más…… luego nadie se atrevió a hacerlo ni a plantearlo, porque el poder de los sindicatos españoles, sindicatos de clase, ahcía, y ha hecho, imposible cualquier planteamiento mínimamente razonable.
Por tanto, ahora mismo, una empresa asume el coste de las prestaciones por desempleo; no olvidemos que es un concepto que va en la nómina y ésta la paga la empresa (a ella le da igual que sea cotización al INEM, que a la S.S., que sueldo), para ella es un coste laboral. Y por otra parte, cuando necesita reducir su plantilla tiene que pagar otra indemnización para el nismo fin al trabajador….. ¿es coherente? ¿es sensato, sobre todo cuando la empresa tiene problemas para sobrevivir?

¿qué va a pasar?
Pues no sé, pero las cosas cambiarán, bueno ya están cambiando. ¿han oído hablar del famoso modelo Austriaco?
¿En qué consiste en realidad ese modelo tan fantástico?
El modelo plantea que cada trabajador vaya acumulando unos derechos de indemnización por cada año trabajado; derechos que no son más que una cantidad económica que la empresa abonará al trabajador en su nómina y la cual irá destinada a un fondo “personal” que será el que pague la indemnización por despido cuando llegue el momento. Este sistema es coherente con el principio de superviviencia de la empresa, pues en momentos de dificultad, la empresa reducirá su plantilla, si es necesario, a un coste adicional cero, porque ya habrá abonado esa indemnización año a año.
Es decir, en vez de tener un sistema de prestaciones por desempleo “colectivo” o “social” en el que las contribuciones de las empresas a este concepto forman una caja única, que luego paga las prestaciones a los desempleados, tendremos un sistema “personalizado” en el que las cantidades que cada trabajador vaya acumulando le servirán para pagar sus propias prestaciones en momentos de desempleo.
Un inconveniente es que esa cotización a la indemnización por despido puede implicar una reducción del sueldo del trabajador, sobre todo porque hay 5 millones de parados.
Este es el famoso modelo Austriaco. ¿a que no se lo han contado así?
Y llegaremos a él; seguro. Así, las empresas asumiran mes a mes la indemnización por el despido; así, la empresa podrá despedir en cualquier momento a un trabajador, porque no le costará nada en ese momento; así, el trabajador estará más expuesto a quedarse en la calle; así, el sistema social se transformará en uno nuevo y diferente, en el que la FLEXIBILIDAD será el principal activo de un trabajador.

¿no les gusta?
Este sistema tiene una cosa buena. Eso sí, aprendida a base de tortazos, como de costumbre. Servirá para romper con esa idea tan nuestra de que el empresario piensa que el trabajador es un cabrón; y, el trabajador, piensa que el empresario es un cabrón. ¿qué habrá sido primero, la gallina o el huevo? Pero esto, lo explico otro día si tengo ganas.

P.S. Los funcionarios de carrera tienen garantizado su puesto de trabajo de forma vitalicia para garantizar la imparcialidad y objetividad en todo lo relacionado con sus tareas. Por eso no cotizan al INEM.

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